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Génesis 26: 24, 28 – 29

gen 26Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y yo bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo.

Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo, que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; tú eres ahora bendito de Jehová.

Isaac, igual que su padre Abraham, se encuentra entre los filisteos (20:1ss) e igual que él, quiere disimular su relación con Rebeca (26:7) (12:10ss; 20:1ss) pero no pudo y son descubiertos “jugueteando amorosamente” (v.8).

No sé con certeza por qué Moisés narra estos acontecimientos tan parecidos, pero sí puedo ver que todos llevan al mismo resultado, la relación entre marido y mujer creyentes muestra ante los no creyentes en qué lugar Dios pone su bendición (12:17; 20:3-7); 26:28ss).

Señor, ayúdame a amar a mi esposa de tal manera que otros vean que tú me bendices, que todos sepan que la gran diferencia entre nuestros matrimonios y los suyos, nuestro afecto fraternal y el de los demás, eres tú (Jn. 13:35).

¿Quién soy yo mejor que otros? También yo me dejo debilitar por los temores y tentaciones de este mundo donde me colocas, pero si tú estás conmigo, si tú me sostienes, me guías,… los demás podrán ver cuán grande y misericordioso eres que sostienes a un hombre tan débil y lo bendices en su vida, matrimonio y trabajo.