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¿Es realmente el perro el mejor amigo del hombre?

PERROUn barco se hundió y hubo 3 sobrevivientes. No tenían ni comida ni bebida. Estas tres personas al estar en la misma situación se hicieron amigos. Un día una botella chocó contra su barquito y uno de ellos la cogió, le quitó el corcho y… ¡salió un genio! El genio les dijo: “os concederé a cada uno un deseo” y rápidamente el primero de los amigos pensó en lo más obvio y le dijo al genio: “yo quiero estar en mi casa con mi familia y amigos…y ¡puff!! Desapareció. El segundo le dijo al genio lo mismo y ¡puff! desapareció también. Cuando le tocó el turno al tercero él dijo: “Me siento muy solo, me gustaría que mis amigos volvieran aquí otra vez conmigo”.

En esta historia ficticia vemos como Dios nos ha hecho seres relacionales. Eclesiastés 4:9-10 dice “Mejores son dos que uno [...] Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.” Dios no quiere que estemos solos, él sabe lo beneficioso e importante que es tener una amistad, aunque también nos aconseja sobre ellas pues quiere lo mejor para nosotros…

Es importante tener amigos y es normal que nuestras amistades tengan los mismos gustos que nosotros y que nos juntemos con personas con las que tenemos cosas que compartir y cosas en común; de ahí el dicho “Dime con quién andas y te diré quién eres”.

Pero tenemos que tener cuidado de que amistades elegimos, ya que tenemos la libertad de poder elegir con quien juntarnos. No elegimos nuestra familia, no podemos elegir los padres que nos han tocado, pero a los amigos sí. Así que, cuidado cuando escoges las amistades. No te juntes con personas solo porque son inteligentes, agradables, con dinero, populares… todas esas cosas pueden ser buenas, pero no lo es todo. Hoy te digo: NUNCA TE SATISFAGAS CON LA AMISTAD DE ALQUIEN QUE NO ES UTIL PARA TU ALMA.

Además, tristemente, todos somos criaturas que imitamos, seguimos el ejemplo, siempre estamos dispuestos a adoptar los modos o las costumbres de aquellos con quien vivimos. Desde pequeños aprendemos por imitación y las personas que nos rodean influyen sobre nuestros gustos y opiniones. Proverbios 13:20 dice “El que con sabios anda, sabio se vuelve; el que con necios se junta, saldrá mal parado.” Si nos vamos a otro país o vamos a un sitio diferente, nos adaptamos. Y lo peor es que adoptamos antes las costumbres malas que las buenas y sanas pues es más fácil contagiar un resfriado, que contagiar la felicidad. De la misma manera, es más fácil debilitar la fe de alguno con nuestra actitud, que hacerla crecer. O es más fácil que nos dejemos llevar por lo malo, que por lo que le agrada a Dios.

Por propia experiencia, puedo decirte que tus ideales, tus creencias, los sermones que hayas escuchado, los versículos o canciones que te sepas de memoria…valdrán muy poco si te juntas con amigos inconversos que te apagan todo eso. Como 1 Corintios 15:33 dice “Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.” Aquí en este versículo la palabra “conversaciones” se refiere a “forma de vida”, “conducta”, entonces nos dice claramente que la mala conducta o forma de vida de estas personas, van a corromper las buenas costumbres que hemos adquirido como cristianos. O nos dice Proverbios 22:24-25 “No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos, no sea que aprendas sus malas costumbres y tú mismo caigas en la trampa.

Entonces… por ejemplo, ¿qué hago si mis amigos van al botellón o faltan a clase? No tengas miedo a decir que no y propón otra alternativa o diles las consecuencias de esos actos; si son amigos de verdad no se burlarán y te entenderán y te respetarán. No podemos consentir en hacer lo malo ante los ojos de Dios solo porque una mala amistad sin temor de Dios nos invitó a hacer lo malo.

Características de alguien que no es un amigo saludable:

• En lugar de edificar nuestras vidas nos está alejando de Dios.
• Se burla de nuestros fracasos y se ríe de nuestros ideales y creencias.
• Cuando decidimos buscar a Dios se aleja de nosotros.
• No nos respeta cuando queremos agradar a Dios.
• Da malos consejos que no agradan a Dios y nos anima hacer cosas que sabemos que no debemos.

El mejor ejemplo de mal amigo consejero está en 2 Samuel 13; el amigo de Amnón, Jonadab.

No estoy diciendo que no debes tener nada que ver con alguien que no es cristiano. Ser cristiano no requiere que te metas en una burbuja, no quiere decir que te quedes solo en el baño en los recreos y no requiere que no hables con nadie que no sea creyente. ¡Ni mucho menos!

Como siempre, nuestro mayor ejemplo en todo es Jesús y ¿con quién hablaba él? En Mateo 9:10-13 (con publicanos), en Juan 3:1-12 (con un fariseo), en Juan 4:1-19 (con una mujer samaritana) y un largo etcétera. O sea, estas personas no eran amigos de Jesús como lo fueron los discípulos o como fueron Marta, María y Lázaro, eran no creyentes, y aun así habló con ellos. ¿Pero con qué propósito?

Podemos juntarnos con no creyentes si lo hacemos como Jesús lo hizo y bajo con las condiciones que él cumplió:

• …mientras no sea en un lugar de pecado. Pero… ¿dónde no hay pecado? En todo lugar que estemos nosotros hay pecado porque somos pecadores. Lo que quiero decir es que Jesús no estuvo físicamente en lugares dedicados a pecar. (Habló con prostitutas, pero no se fue a un prostíbulo).

• …cuando los invitamos a arrepentirse. Con todos los que Jesús se juntó, les habló de las escrituras, siempre predicó el evangelio. Jesús dijo: “Yo he venido a buscar y salvar lo que se había perdido”, por lo tanto, el foco de las amistades con los no creyentes debe ser la evangelización.

• …cuando nuestra presencia no manifieste que aprobamos su pecado. Por ejemplo, si están robando, aunque yo no robe, pero les acompaño y lo veo y no se los impido, estoy aprobando lo hacen, me convierto en cómplice.

Pero sobretodo, ora por ellos, cada día y sé un ejemplo para ellos.

Antes hemos dicho que solemos buscar amistades con las que compartamos gustos y hobbies, pero se tienen amistades en lo que solo une una cosa, solo una cosa es común, pero es lo más grande: DIOS.

Los buenos amigos que además son cristianos son una de nuestras mayores bendiciones. Nos aconsejan bíblicamente, impiden que caigamos en males, oran por nosotros, nos impulsan hacia delante, nos entienden en nuestras luchas, nos ayudan a seguir lo que Dios quiere. (Gálatas 6:2, Proverbios 13:20). Escoge amigos que beneficien tu alma, amigos que puedas respetar y que te respeten, que vivan la Biblia y no tengan miedo de hablar de ella.

Por lo tanto, ¿qué características debería tener un buen amigo? Piénsalo bien pues Lucas 6:31 nos dice que estas características también deberías tenerlas tú y ser un buen amigo y un ejemplo y sobre todo si eres creyente, de buen testimonio, como hemos dicho antes.

Siento decirte que en la vida te vas a llevar miles de decepciones, te vas a dar cuenta que muchos de aquellos que pensabas que eran tus mejores amigos, te dieron la espalda, te dejaron de lado, te fallaron, te olvidaron y quizás piensas que ya no podrás volver a confiar en nadie más. Pero es fácil mirar la paja en el ojo ajeno; la realidad es que ni tú, ni yo somos amigos perfectos tampoco, ninguno de nosotros podemos cumplir al pie de la letra todas estas características.

Mucha gente dice que el mejor amigo del hombre es el perro pues es el único fiel. Pero existe alguien que, aunque tú no le ofrecieras tu amistad, él te la dio sin pedir nada a cambio. Él te conoce, aunque quizás tú no le conozcas, conoce cada detalle de tu vida, está a tu lado y nunca te ha fallado, aunque tú no le hayamos prestado atención cómo él se lo merecía. Ese amigo se llama Jesús. Él cumple con todas estas características y con más. La amistad tiene como base el amor, ¿qué mejor que tener un amigo que sea EL AMOR en estado puro?

Él ha estado con nosotros en los momentos más difíciles; cuando llorábamos, él lloraba a nuestro lado, porque a pesar de que merecíamos el sufrimiento, él no nos quería ver sufrir. Él ha permanecido a nuestro lado siempre a pesar de que nosotros no le hemos creído y aunque nos hemos reído de sus palabras o le hemos ignorado. Él nos escucha a cada hora del día, incluso en la madrugada. Y nos ayuda en momentos de necesidad, (Hebreos 13:5-6, Romanos 8:26)

Jesucristo quiere ser tu amigo, pero tienes que tener los siguientes ingredientes necesarios de una amistad verdadera.

Comunicación (relación íntima), tiene que haber una comunicación constante entre dos personas. El verdadero amigo de Jesús habla con él a través de la oración, pero también le escucha diariamente a través de su Palabra, no es un monólogo.

Lealtad, no podemos fallarle a un amigo todo el tiempo. Se cansaría de nosotros. Debemos serle fiel incluso en medio de las pruebas.

Respeto. La amistad verdadera también requiere que demos a otro el honor, estima y admiración que merece. Jesús ha demostrado que es un verdadero amigo en este sentido.

Igualmente él hizo algo que no todos seriamos capaz de hacer. Juan 15:13. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Él quiere darnos su amistad incondicional, él se quitó sus ropas de rey, y se hizo hombre para venir a morir por nosotros, para que tuviéramos vida eterna. Porque Él quiere tener una amistad íntima con nosotros.

Si hoy quieres aceptar su amistad, tienes que empezar pidiéndole perdón por todas las veces que le has fallado y empezar con esos ingredientes.

Entonces, ¿qué es mejor? ¿Tener muchos amigos o tener uno fiel? ¿la cantidad o la calidad? Y, ¿estamos dispuestos a quedarnos solo con Dios? Lucas 14:33 ¿estás dispuesto a darlo todo? Jesús lo hizo por ti, se quedó solo en esa cruz, todos le abandonaron. y dio su vida.