• 1

La biografía de Juan Calderón sale a la luz

Presentación del libro
PRIMERA FOTOEl pasado día 25 de abril en la librería-café La Madriguera —Ciudad Real— tuvo lugar la presentación del libro, «Juan Calderón Espadero», una minuciosa biografía que hace justicia a este investigador y escritor ignorado por sus creencias religiosas. Es considerado como el primer cervantista manchego y primer periodista protestante en lengua española.

Tan distinguida obra, escrita por José Moreno Berrocal y Ángel Romera Valero, cuenta con el respaldo de la Fundación Pluralismo y Convivencia y del Consejo Evangélico de Castilla La Mancha (CECLAM), y ha sido editada por Editorial Peregrino. Esta publicación refleja una biografía inédita de Calderón desde los comienzos de su exilio hasta su muerte en Londres (1854), e incluye dos obras completas: la edición crítica de su Autobiografía (1828) y la Respuesta de un español emigrado a la carta de padre Areso (Burdeos, 1841). También contiene una antología selecta de su libro Cervantes vindicado en 115 pasajes (1854).

Según Moreno Berrocal, una de las virtudes del libro es haber incluido su autobiografía, porque “resulta fascinante poder leer sus palabras, de un castellano lúcido, que ha bebido de Cervantes, y que todos identificamos con facilidad”. Y prosiguió, en alusión al desconocimiento de la vida de este ilustre villafranquero, que “no se quiso saber nada de su trabajo porque no pertenecía a la Iglesia Católica”, considerando dicha obra como “un acto de justicia” necesario para recuperar la memoria de este heterodoxo pensador español.

PFRESENTACIONCalderón, es un continuador de todos aquellos españoles que en el siglo XVI abrazaron la Reforma Protestante; y recupera escritores, como Juan Valdés, injustamente olvidados por profesar una fe distinta a la católico-romana. Gracias a sus avanzados pensamientos surgieron núcleos protestantes en España ―como en Sevilla o Granada.

Cabe destacar, las reflexiones de Juan Calderón acerca de la Biblia, y como ve suficiencia en Cristo, según los sagrados textos, para estar en comunión con Dios, “sin necesidad de mediación por parte de la Iglesia o de los santos”.

Por su parte, y entre otras muchas alusiones, Romera comentó que se trata del primer cervantista manchego y uno de los pocos autores rurales de principios del XIX cuyas obras fueron traducidas al inglés y al francés.

Otro punto importante que mencionar es la gran acogida del público, que lleno la citada librería-café y, atentamente, escuchó los datos que los autores expusieron sobre el tema.

Al final tuvo lugar la firma de libros.

A continuación, y con permiso de los autores, les transcribo un anticipo de la biografía de Juan Calderón Espadero (Villafranca, 1791-Londres, 28-I-1854)

AUTORESLIBROBiografía
Hijo del médico titular de Alcázar de San Juan, ingresó en el convento franciscano de esa ciudad muy joven, a los quince años, por su amor a los libros. Pronto, sin embargo, se volvió escéptico y, por ejemplo, no creía en la confesión. En Lorca aprendió filosofía para enseñarla en su convento, y leyó durante la Guerra de la Independencia a escritores ilustrados franceses y europeos. Se volvió un descreído, pero siguió siendo fraile. En 1820 la revolución liberal le hizo ingresar en una sociedad patriótica y explicó a sus coterráneos la Constitución de Cádiz, pero le intentaron asesinar y marchó a Madrid en 1823 y luego a Francia, donde subsistió como zapatero primero y profesor de español después, siendo inmigrante indocumentado; como permitían vivir allí a los extranjeros que se ganaran su sustento, pudo quedarse. Se convirtió al protestantismo, se casó y se hizo pastor, ganando un premio por una obra teológica. Publicó una revista gramatical y otros títulos y predicó también en Londres. Volvió con la regencia de Espartero en 1841 y publicó una Gramática española. De vuelta a Londres, editó allí dos revistas protestantes que se introducían clandestinamente en España, revisó una edición de la biblia en español y escribió una serie de comentarios gramaticales al Quijote, su Cervantes vindicado, además de ayudar a Luis de Usoz a editar clásicos españoles de la reforma del siglo XVI. Fue nombrado catedrático de español del Kings College de Londres. Usoz imprimió luego su Autobiografía, que hoy editamos.

Elogios
Más formalmente, se lo clasificó en un expediente de secularización de 1822 como “de talento más que mediano”.

Henri Pyt, teólogo eminente y helenista muy preparado, dijo que era “un hombre muy instruido y accesible a la verdad”,

Otro juicio posterior de James Thompson sobre su forma de exponer, suaviter in modo, fortiter in re, suave en la forma, pero fuerte en sustancia.

William King Twedie era “de superior instrucción mental y tendencia profundamente reflexiva”.

Su amigo Manuel Martínez de Morentín, Calderón pertenecía a un tipo de hombre “Hoy desgraciadamente escaso, y tanto como abundante es el de los falsos políticos, patriotas veleteros, saltimbanquis, solapados intrigantes y astutos prestidigitadores, vulgo jugadores de bolsa y por fin bailadores al son que tocan… víctima de las guerras intestinas que han convertido a España en un vasto cementerio y hecho de sus hijos una manada de ilotas y de esclavos y un país de carceleros y encarcelados, de amos y de siervos, de perseguidores y de perseguidos “(Estudios filológicos…, pp. 8-9)

Menéndez Pelayo se deshace en elogios, algo nada habitual en él.

Filólogo
Ayudó a editar clásicos de la reforma protestante española del Renacimiento.

Helenista, tradujo del griego parte del Nuevo testamento y revisó varias traducciones del mismo.

Corrigió los errores gramaticales de la edición de Diego Clemencín en su Cervantes vindicado en 115 pasajes.

Escribió una Gramática española innovadora. Análisis lógica y gramatical (1843).

Examen raisonné de l’emploi des verbes ser et estar dans la langue espagnole. Bourdeaux, E. Mons, 1836.

Gramático
FIRMASComo gramático se inscribe en la tradición de los gramáticos universalistas de Port Royal; sigue a Du Marsais y Jovellanos, y les superpone el método analítico francés de Condillac y Desttut de Tracy. “La gramática o es la lógica o no es nada”, escribe, y así define a la palabra como “signo representativo de la idea”. Aprendió este sistema ya cuando estudiaba filosofía en Lorca, del ilustrado Ramón Campos Pérez (1760-1808), profesor de su seminario, y en concreto de su obra El don de la palabra (1804) y el más conocido José Musso y Valiente. Se muestra muy innovador en lo que se refiere a su definición semántica de los pronombres, en lo que coincide con un genio de la gramática española, Andrés Bello.

Escritor
Compuso, en una tradición como la española, tan pudorosa y remisa a hablar de experiencias personales, por lo cual escasean las autobiografías, una Autobiografía traducida al francés y al inglés, algo que no se puede decir de muchas otras obras manchegas en su época o simplemente de ninguna

Cervantista
Como cervantista fue el primero de una larga tradición manchega en que destacaron el toledano Francisco Navarro Ledesma, el albaceteño Cristóbal Pérez Pastor y el conquense Luis Astrana Marín.

Se desvincula de la idea de que Cervantes hubiera nacido en Alcázar, aunque en su misma familia había algunos que defendían esa teoría, algo falso porque el propio Cervantes dijo en la declaración de Argel de 1580 que era alcalaíno.

Solo pretendía explicar, como filólogo, lo que llamaba la “inteligencia material del texto”, esto es, su sentido correcto, al margen de toda especulación, y para ello tuvo que recurrir a entender muy hondamente la gramática del español clásico, aportando algunos de sus descubrimientos, como el régimen preposicional de los infinitivos del español clásico o las construcciones concesivas, y el léxico entre otras. Pero también atendió a la importancia de la lengua oral en el Quijote, que le sirvió para resolver algunos problemas de crítica textual que se le habían pasado por algo a Diego Clemencín, el más ilustre comentador del Quijote entonces. Por ejemplo, su ignorancia de las transposiciones e hipérbatos del texto, cuya resolución exigía una cuidadosa puntuación que tuviese en cuenta la lectura en voz alta habitual en la época, y la presencia deturpadora de numerosas erratas en la primera parte. Además, como conocía las costumbres de La Mancha, pudo aclarar con notas informativas algunas cosas, como el hecho de que los hidalgos manchegos, a diferencia de otros lugares, vistieran paño de grana blanca, por ejemplo.

Pensador
Liberal
Se ganó la reputación de habilísimo argumentador, como demostró en su Carta al padre Areso.

Leyó en Valencia, como el mismo afirma Voltaire, Rousseau, el barón d’Holbach, el conde de Volney, Dupuis y Spinoza; se mezclan aquí autores de la primera Ilustración con los de la segunda, llamados ideólogos por Napoleón, y del previo racionalismo setecentista sólo subsiste Spinoza, siendo especialmente un seguidor de Condillac.

PUBLICOPrimero en escribir artículos sobre la filosofía de Spinoza y contradictor nada menos que de Jaime Balmes, y su obra El protestantismo contrastado con el catolicismo, a quien negaba la libertad para pensar, ya que tenía que repetir como un loro lo que le dijera la jerarquía católica.

Polemista incansable defensor de la traducción de la Biblia a la lengua vulgar, para lo cual era preciso además alfabetizar al pueblo para que supiera leer y escribir y no venderla a un precio que no pudiera comprar, en ediciones bilingües de lujo, como hacían los católicos. En 1841 por su obra Diálogos entre un párroco y un feligrés sobre el derecho que tiene todo hombre para leer las Santas Escrituras y formar, según el contenido de ellas, su creencia religiosa.

Calderón no creyó nunca y de ningún modo en el sacramento católico romano de la confesión. Que se le dejara seguir sus estudios religiosos se debía, según él, a la relajación del control de la Inquisición y de los obispos por entonces, de forma que, como señala él mismo, nunca ocultó sus dudas a compañeros y superiores y, siempre que no llegaran a manifestarse en público, le fueron hipócritamente respetadas o, más bien, ignoradas; tal vez también tenía algo que ver, y él mismo así lo insinúa, la posición social: su familia materna era muy respetada en la villa de Alcázar de San Juan, como hemos visto, y uno de sus miembros poseyó en la villa durante el siglo XVIII su escribanía real de rentas y millones.

Calderón periodista
Calderón reanuda sus clases de español e imprime en los talleres de E. Mons la Revue grammaticale de la langue espagnole (1838-1839).

El pensamiento de Calderón se vertió en las posteriores revistas semestrales Pure Catholicism (El Catolicismo Neto), de la que se hicieron al menos dos ediciones de sus cinco números publicados entre marzo de 1849 y enero de 1851, y El Examen Libre, del que sólo se publicaron dos en julio de 1851 y enero de 1852. En estas dos revistas hay interesantes artículos sobre la filosofía de Spinoza y contra Jaime Balmes

Descendencia
Su único hijo Philip Hermógenes Calderón llegó a ser un artista famoso, miembro y archivero de la Royal Academy, así como principal animador (Henry Cotton diría vida, alma y centro de una importante corriente pictórica inglesa, el St. John’s Wood Clique (“La Pandilla del Bosque de San Juan”), próxima a la Hermandad Prerrafaelita, en particular a Millais.

AUTORESDestacó sobre todo en el retrato femenino y en la pintura de tema histórico, literario y religioso; algunos cuadros suyos despertaron cierta controversia por su anticatolicismo, como el Santa Isabel de Hungría. Nunca viajó a España, aunque sí lo hicieron algunos de sus amigos, como los pintores John Philip y Edwin Long, enamorados de nuestro país. El hijo único de Juan Calderón era muy apreciado por su simpatía y afabilidad; el sobrino de Yeames, uno de los miembros de “La Pandilla”, cuenta en la biografía de este último algunas anécdotas desopilantes sobre su habilidad como actor y sobre su exposición en Hamburgo. Fue el primer pintor inglés en obtener una medalla en las exposiciones francesas (no en vano había nacido en Francia y estudiado en el taller de Picot); le nombraron caballero de la Legión de Honor y obtuvo otros honores y distinciones. Clara y Philip Hermógenes tuvieron muchos hijos y tres de ellos destacaron también: el pintor William Frank Calderón (1865-1943), famoso no ya como creador de la School of Animal Painting en su estudio de Baker street, sino por sus retratos y paisajes, por sus encuadernaciones art nouveau y por un tratado de anatomía animal adornado con finos grabados; otro fue George (Leslie) Calderón (1868-1915), un escritor dramático y narrador, filólogo eslavista, autor de varias traducciones de clásicos rusos del XIX, bibliotecario de la sección eslava de la Biblioteca del Museo Británico, polémico padre de ensayos antisufragistas y héroe de la batalla de Gallipoli, en la que falleció. Y el arquitecto Alfred M. Calderón, creador del estudio de su famoso vecino, el pintor holandés sir Lawrence o Lourens Alma-Tadema, así como de numerosos edificios en Londres, pero también en Otawa y Edmonton, porque emigró a Canadá.

Reseña del libro
La figura del filólogo, helenista, cervantista, periodista, traductor y teólogo evangélico manchego Juan Calderón Espadero (1791-1854) ha sido, durante demasiado tiempo, injustamente olvidada por profundos prejuicios ideológicos. Y, sin embargo, es una pieza importante a la hora de entender la complejidad de la situación social, política y religiosa de la España de la primera parte del siglo XIX. Esta obra explica detalladamente las convulsiones que vivió el autor y que fueron también las de la España de principios del XIX. Asimismo, se destacan las contribuciones del autor manchego a la filología, al estudio sistemático del español, al cervantismo, a la recuperación de una buena parte de la literatura española más denostada y valiosa del siglo XVI, a la traducción, al periodismo, y a la divulgación moderna de la robusta teología protestante del siglo XVI y del Réveil europeo del XIX. La madura reflexión de Calderón sobre España, al igual que la hicieron otros destacados heterodoxos y contemporáneos suyos, como Blanco White o Luis Usoz y Río, sigue conservando una sorprendente relevancia en pleno siglo XXI.

Este libro se complementa, además, con una recopilación de algunos de los escritos más importantes del autor castellano-manchego, en lo que constituye la más completa publicación de su obra hasta nuestros días. Calderón se expresa en un admirable castellano, lúcido y elegante, que muestra su atenta lectura y asimilación de algunos de nuestros autores clásicos castellanos como Miguel de Cervantes o Juan de Valdés

José Moreno Berrocal (Alcázar de San Juan, 1964) es presidente del Consejo Evangélico de Castilla-La Mancha (CECLAM) y pastor de la Iglesia Cristiana Evangélica de Alcázar de San Juan. Estudió Inglés y Derecho y es graduado del Colegio Bíblico de la Gracia (España) y de la School of Biblical and Theological Studies de Welwyn (Inglaterra).

Ángel Romera Valero (Úbeda, 1962) es doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y profesor de enseñanzas medias en Ciudad Real. Se ha dedicado a investigar la Historia de la prensa española, la Historia de la literatura en La Mancha, los escritores emigrados liberales del siglo XIX y los aspectos formales de la literatura española.

Mi opinión personal
Aunque todavía no he terminado su lectura, puedo adelantar que esta obra es más completa y exhaustiva que la primera publicada en 1997; contiene una investigación más rigurosa y fidedigna, si cabe. Su lenguaje sencillo y ritmo equilibrado hacen más fácil la lectura y comprensión de los textos. Es disciplinada y metódica, sutil pero penetrante, personal pero rebosante, didáctica, informativa, entretenida, distendida, dinámica, elegante

Buena maquetación y encuadernación, excelente diseño gráfico y precio asequible. En definitiva, una obra biográfica que no debe faltar en tu biblioteca; que te permitirá ampliar tus conocimientos sobre la Reforma Protestante en Europa y España.

 

cubierta

 

¿Dónde puedo adquirirlo?

Si tienen interés en esta biografía y no encuentran donde comprarla, les dejo dos enlaces informativos.

http://editorialperegrino.com/tienda/1664-juan-calderon-espadero-9788415951537.html

http://editorialperegrino.com/tienda/contactenos